SMS

Imagen tomada de: https://pixabay.com/illustrations/lovers-pair-correspondence-sms-5001369/

El sol abrasaba y los rayos traspasaron por los quicios de la ventana, lo primero que hacía siempre él, era revisar la hora en el celular que tenía sobre la mesa de luz, lo primero que leyó fue un mensaje, decía:

Anónimo¿Qué estarías dispuesto a hacer por cien mil dólares?

            Fabio pensó que se trataba de una broma de mal gusto, de modo que lo eliminó de su registro y obvió aquello. Aunque lo borró, no dejó de pensar qué podría hacer con todo ese dinero, tal vez podría cambiar de vehículo, conocer Florida o visitar las pirámides de Egipto, además de librarse de la cárcel económica y su condena perenne.

            Fabio era polifacético, tenía cierta afinidad a la pintura al óleo, era profesor de Artes Plásticas de primaria, músico a veces y de vez en cuando taxidermista, justo ese día le tocaba disecar una cabeza de jabalí para la sala de un político, en ese sentido era muy inteligente, ya que, si no funcionaba en algo, funcionaría en otra y no viviría de las migajas del destino.

            Mientras trabajaba sobre el animal, le llegó de vuelta un mensaje de texto.

Anónimo.Sé que te parecerá extraño, sin embargo, no lo es, Fabio, por eso, te vuelvo a preguntar. ¿Qué estarías dispuesto a hacer por cien mil dólares?

Se armó de coraje y respondió…

            —No sé quién eres ni cómo sabes quién soy, pero si sigues molestando llamaré a la policía.

Anónimo¿A decir qué? ¿qué un sujeto te hace propuestas indecentes por mensajes de texto? Te aseguro que nunca sabrán quién soy y quedarás como estúpido.

            Le dio calosfrío, dejó de seguirle el juego y borró cualquier evidencia.

            Llegó la noche, después de una exquisita cena su esposa se recostó y con un camisón de dormir sugerente esperó a un costado por si sucedía “algo”.

            Eran cerca de las diez de la noche, «se había librado de aquel sujeto», pensó. No obstante, recibió un nuevo mensaje:

AnónimoLa oferta tiene caducidad y si piensas que es solo un juego estás errado, está en tus manos recibir o no esta enorme cantidad de dinero, no es un juego y te sugiero que no pierdas esta única oportunidad en la vida.

            —¿¡Qué necesita!? En serio me está asustando y prefiero que no lo siga haciendo, no quiero que mi esposa corra peligro.

Anónimo —Solo necesito saber qué está dispuesto a hacer por conseguir ese dinero, si me dice, le prometo que no le molestaré más.

            —¿Es acaso un truco psicológico o una cámara escondida?

Anónimo —No Fabio, va dirigido única y exclusivamente para ti.

            —¿Por qué yo?

Anónimo Sé acerca de su necesidad y es mi modo de ayudarlo, pero sabes que todo tiene un precio y nada es gratis en la vida.

            En ese aspecto muy pocas personas sabían acerca de los problemas económicos de los diferentes bancos y financieras y los problemas que conllevaba aquello en su matrimonio. Batallas constantes sin tregua. Para ser exactos, de sus problemas sabían, un amigo en común de la pareja, el padre con quién se confesó la otra vez, un hermano y una prima lejana que la consideraba íntima y que guardaba muy bien los secretos, al menos eso pensaba él.

            Si aquel sujeto solo quería oír qué haría con ese dinero, se lo dijo para que de una vez dejase de molestar.

            —Pagaría mis deudas y trataría de recomponer mi vida.

Anónimo —Te propongo algo, te transfiero a tu cuenta los cien mil dólares y me acuesto con tu mujer una noche.

            Giró la vista hacia la mujer que dormía allí, contempló sus curvas, respiró de su aliento, por más que tenía miles de problemas, ofrecerla, jamás sería un subterfugio.

            —Lo siento, anónimo, pero del pozo que yo mismo he cavado, yo mismo saldré. —Estaba decidido y la oferta caducó.

            Después eliminó cualquier evidencia y altivo por la mujer que tenía a su lado, rodeó sus brazos sobre ella y se entrelazó para rendirse ante el amor que aún refulgía, solo faltaba encender la fogata y que la chispa crezca para que forme un incendio de esas dos almas.

            Al día siguiente…

            Romina se levantó con nuevos aires a pesar de los problemas, Fabio ya se había ido al trabajo, sonó el teléfono, revisó, era un mensaje extraño que decía.

Anónimo —¿Qué estarías dispuesto a hacer por cien mil dólares?

            Ella abrió los ojos como platos y contestó….

© 2021 Marcos B. Tanis.

Publicado por M.B. Tanis

De profesión analista, docente y magíster en auditoría en informática, amante de la lectura y ahora escritor. Tengo mis primeras novelas publicadas tituladas: Fragilidades del alma y Aquello que menos esperas I y II, además varios apresurados por salir de la oscuridad.

5 comentarios sobre “SMS

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